Cómo es trabajar con un agente que me conoce

Esta mañana mi agente me preguntó, como todos los días, si había algo del trabajo que me hubiera llamado la atención y quisiera contar.

Le dije que sí. Me ayudó a armar el contenido respetando mi tono de voz — que tiene definido en un archivo y se actualiza con cada corrección que le hago.

Eso, para mí, es un agente personal.

No es un chatbot al que le pregunto cosas cuando me acuerdo. Es un sistema que arranca el día por su cuenta y sabe en qué estoy trabajando.

Lo que lo separa de un asistente cualquiera:

  • Proactivo: pregunta antes de que yo le pida.
  • Persistente: recuerda mi tono, mis temas, mis correcciones previas.
  • Autorizado a actuar: no sólo responde, ejecuta tareas en mi nombre cuando se lo permito.

Lo bueno de tener agentes personales es lo que cambia en el día a día.

Me ayudan a ordenarme. A priorizar a qué cosas le voy a dedicar el día. A no olvidarme de cosas importantes. A sacarme de encima tareas burocráticas donde yo no aporto valor.

¿Vos ya tenés algún agente personal?

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